​Por más que me lo habían contado, hasta ayer que no lo viví con mis propios ojos, no fui plenamente consciente del caciquismo reinante en el CODEM. Un viaje en el tiempo hacia épocas que jamás creí que viviría, mucho menos en Madrid, en el siglo XXI, en un país democrático.

​La falta de respeto a los colegiados de enfermería madrileños por parte de la Junta Directiva del CODEM se demuestra fácilmente mirando un orden del día, que impedía la discusión y explicaciones a los presupuestos, la resolución de dudas y mucho menos opinar y hacer sugerencias a estos de forma previa a su aprobación. Los colegiados allí asistentes sólo pudieron formular sus preguntas y ruegos una vez que se habían aprobado los presupuestos y el estado de cuentas. Sin embargo, este orden del día que a todas luces es impropio de una institución que pretenda siquiera dar la apariencia de escuchar la voz de sus colegiados, era aclamado y defendido por una gran mayoría de los asistentes al evento. La única explicación posible y lógica a tal defensa es que el objetivo de dicha Junta General era única y exclusivamente la aprobación de presupuestos pasara lo que pasara en ella y por lo tanto, la única razón de que esa Junta General se produzca es que la junta directiva está obligada por los estatutos del colegio.

​De nada sirvió que algunos intentáramos decir que el horario de la Junta General no era precisamente el adecuado para unos profesionales que por su profesión trabajan en las 24 horas del día, pero de todos es sabido que el turno de mañana está más reforzado en la mayoría de los centros sanitarios, tampoco sirvió que algunos reclamáramos que se debería realizar esta Junta General en dos horarios, de mañana y tarde para posibilitar la mayor asistencia y participación posible de colegiados. Los que sí pudieron asistir fueron los liberados sindicales, que en su gran mayoría pertenecían al sindicato SATSE, lógico puesto que se trata de profesionales de enfermería; lo que quizás no resulta tan lógico es que la Junta Directiva del CODEM también sean liberados de este sindicato.

​De nada sirvió que algunos intentáramos decir que eran unos presupuestos muy poco detallados; la gran mayoría de asistentes, muchos de ellos ya jubilados y que por lo tanto ya no pagan cuotas colegiales, estaban entregados a ellos con fe ciega y reconocían no habérselos leído; algo totalmente normal puesto que se los acababan de entregar en la puerta. Otros abiertamente reconocían “no haberse llevado las gafas” siendo delegado sindical del SATSE.

​El acta de la Junta General de 2012 no se leyó, ni se aprobó y por lo tanto, no se pudieron realizar alegaciones; la secretaria Sara Gasco nos dijo que había que pedirla por registro, una pena que una petición hecha de dicha acta por parte de la Junta Directiva de AME fechada el día 12 de Julio, “no la llegara”.

​Es verdad que en mis 27 años de vida profesional no había acudido nunca a una Junta General del CODEM, pero una vez vivida la experiencia, recomiendo a todos los colegiados que lo hagan alguna vez en su vida, es una experiencia digna de ser vivida.

​Me niego a decir que la enfermería madrileña tiene lo que se merece; estoy segura que como profesionales nos merecemos muchísimo más que la representación “obligada” que tenemos en el CODEM. Es verdad que la mayoría nos hemos dedicado a trabajar en una profesión que amamos, a sacar nuestras familias adelante y hemos confiado en la buena fe de las instituciones. Y lo que seguro no nos merecemos es la falta de respeto por parte de quien maneja el dinero de nuestras cuotas colegiales. Soy consciente de que las cosas no se cambian en dos días, probablemente algunos colegiados hemos sembrado una semilla y tendremos que regar esta semilla con grandes dosis de concienciación, implicación, información, transparencia y animar a nuestros compañeros a que defiendan sus derechos como colegiados ya que por ley estamos obligados a estarlo.

Amelia Batanero Sánchez Nº Colegiado 27174

Anuncios