Los servicios de limpieza de 15 hospitales y 14 centros sanitarios han pasado a ser explotados exclusivamente por dos empresas, filiales de constructoras: CLECE (ACS-Florentino Pérez) y FERROSEL (FERROVIAL). Las mismas que aparecen explotando otros servicios públicos como limpieza de colegios, universidades, transportes, basura urbana… aunque repartiéndose el pastel con otras provenientes del mismo sector (OHL, FCC, VALORIZA-SACYR).

Por lo que respecta a la empresa de Florentino las reducciones que propone son las siguientes: Ramón y Cajal y Clínico: 45% de la plantilla; La Princesa: 40%; Alcalá: 30%, Niño Jesús y Santa Cristina: 20%.

Si estos recortes se llevan a cabo habrá una sensible caída de la calidad asistencial y un aumento de los riesgos para pacientes, familiares y profesionales. Tal reducción no se plantea tras un estudio de las cargas de trabajo ya que los directivos de CLECE plantearon los despidos a los comités de empresa un mes antes de tomar posesión.

La responsabilidad de la Consejería en relación a estos planes es doble:

– La Consejería aclaraba en los pliegos que la adjudicación sería para la empresa que menos dinero pidiese, en vez de priorizar aspectos que garanticen la calidad y la seguridad.

En el caso del lote 2 (Hospitales Ramón y Cajal y La Princesa, más los centros de especialidades de ambos y el centro de salud mental del segundo), la empresa de Florentino Pérez lo ha adquirido por 8,1 millones de € menos que el mínimo que establecían los pliegos. Lo que a su vez supone que la empresa de Florentino va cobrar unos 15,2 millones de € anuales por los dos hospitales y los centros de especialidades, cuando en el anterior concurso sólo por el Ramón y Cajal la Consejería pagaba 11,5 millones de €.

– Por otro lado, el gobierno de Ignacio González consiente y facilita las reducciones de plantilla (en el Hospital Ramón y Cajal se pasaría de 350 a 190: 160 trabajadoras menos) ya que una semana antes de tomar posesión, y desde el mismo centro, los directivos de CLECE llamaron a trabajadoras para intentar que aceptasen ser despedidas con alguna indemnización.

Como consecuencia de la situación que se plantea en las condiciones de trabajo los empleados de limpieza del hospital Ramón y Cajal han decidido ir a la huelga después de las Navidades.

El caso de la limpieza pone en evidencia una vez más que la Consejería y el gobierno del PP no quieren que los impuestos de l@s ciudadan@s reviertan en cubrir las necesidades de éstos, sino que abusa de su poder para derivarlos hacia el negocio de sus amigos. Pero al igual que con la movilización masiva y unida de usuari@s y trabajador@s, basada en la autoorganización, hemos logrado frenar la privatización de seis hospitales, podemos frenar los proyectos de Florentino Pérez e Ignacio González.

COORDINADORA POR LA SANIDAD PÚBLICA DEL AREA 4

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