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​AME y todos los defensores de una sanidad pública de calidad estamos eufóricos; el juzgado nº 4 de lo contencioso administrativo de Madrid ha dictado suspensión cautelar del proceso de privatización de 6 hospitales de Madrid por la defensa de los derechos fundamentales interpuesto por AFEM.

​Aunque esta noticia nos ilusiona, no nos debe hacer bajar la guardia. Tenemos demasiados frentes abiertos: la privatización de centros de salud, el desmantelamiento de los centros de gestión pública y su infrautilización, el aumento de las listas de espera, los hospitales que ya nacieron de gestión privada, el aumento de presupuesto para conciertos con clínicas privadas mientras se reducen los presupuestos para centros públicos, la eliminación del derecho a la asistencia sanitaria de personas en nuestro país, los copagos que ponen en peligro la salud de enfermos crónicos y personas con menor nivel adquisitivo, etc.

​Es lógico pensar que ahora la Consejería de Sanidad apretará más las tuercas a los hospitales públicos y/o intentará derivar más pacientes a clínicas y centros concertados. Por ideología, no puede reconocer que la gestión pública puede funcionar bien, ahorrando y manteniendo la calidad asistencial.

​Un buen ejemplo de esto lo tenemos en lo publicado en el BOCM el día 23 de Agosto, con fecha de firma del 2 de Agosto antes de que se supiera la suspensión cautelar de la privatización
http://w3.bocm.es/boletin/CM_Orden_BOCM/2013/08/23/BOCM-20130823-1.PDF

​El decreto 14/2013 del 21 de febrero, establece el régimen jurídico para el ejercicio del control financiero continuo y seguimiento del gasto sanitario en los centros adscritos al SERMAS.

​El 23 de agosto se publicó en el BOCM la decisión de controlar “mes a mes” los gastos de 5 hospitales de gestión pública de la Comunidad de Madrid “: Hospital La Paz, Hospital 12 de Octubre, Hospital Ramón y Cajal, Hospital Gregorio Marañon y Hospital Clínico.

​No entendemos, o mejor dicho, entendemos demasiado bien, el hecho de que la Consejería de Sanidad madrileña, cuyo único objetivo según ellos en el Plan de Sostenibilidad era el ahorro, haya puesto tantas energías en llevar adelante el proceso privatizador de hospitales, centros de especialidades y centros de salud, y tan pocas en el control del gasto de los hospitales públicos. Tal es así, que el control del gasto anunciado en el decreto de Febrero no se aplicará hasta el mes de Septiembre y sólo en 5 hospitales madrileños. Si tanto le preocupaba el ahorro, ¿no hubiera sido lógico que se hubieran preocupado en qué gastaban los centros públicos el presupuesto asignado desde que asumieron todas las competencias en materia de sanidad? Esto es una muestra de que el problema no es que la gestión pública no sea eficiente, sino que la gestión pública ha sido eficiente, eficaz y de gran calidad “aun a pesar” de los políticos que se suponía que debían gestionarla a través de gerentes, directivos y puestos de confianza elegidos a dedo por el gobierno de la Comunidad de Madrid.

​Según reconocen en lo publicado el 23 de Agosto, ni siquiera han desarrollado los procesos informáticos necesarios para que las Unidades de Control Financiero (UCF) puedan llevar a cabo dicho control del gasto. Nuevamente nos demuestran cómo el gobierno de la Comunidad de Madrid no tiene un plan a largo plazo en su gestión (exceptuando lo que se refiere a la privatización de servicios públicos y a la venta del patrimonio de todos los madrileños); la improvisación frente a la planificación en la gestión pública de la sanidad y demás servicios públicos.

​Este control del gasto “mes a mes” se va a hacer de manera improvisada, puntual, sin planificar en qué se puede ahorrar o no, sin haber hablado con los trabajadores, sin haber sabido implicarnos en este ahorro y por supuesto, sin preocuparse si se pone en riesgo la calidad asistencial o no, palabras que no se nombran en ningún momento en la mencionada publicación del BOCM.

​Los hospitales no son “grandes consumidores de recursos” son productores de salud, de calidad de vida, previenen o minimizan en lo posible grandes dependencias y sobre todo, cuidan a los pacientes para lo cual, estamos de acuerdo, es necesaria una “optimización de recursos” no un control de lo que se gasta y en qué para corregir en el momento que no se cumple el objetivo “económico” mensual.

​Las UCF, cuyo único objetivo será vigilar el gasto mensual de los hospitales y establecer medidas “correctivas” cuando se haya gastado más de lo previsto, no tendrán en cuenta si se han reducido más o menos las listas de espera quirúrgicas, de consultas o pruebas. No tendrán en cuenta si los quirófanos se han podido rentabilizar al máximo. No tendrán en cuenta si se pone en peligro la seguridad de los pacientes. No tendrán en cuenta el tipo de pacientes que reciben estos hospitales. Sólo comprobarán que el gasto es igual o inferior al presupuestado.

​AME y creemos que todos los trabajadores de estos hospitales estamos muy preocupados:

​Nos preocupan las camas cerradas, las plantas cerradas, las intervenciones quirúrgicas no realizadas por falta de personal o por cierre de quirófanos. Nos preocupa que a lo que se llegue, con este control del gasto mensual, sea a una disminución de la actividad de estos hospitales, a una limitación de material al mes independientemente de las necesidades de los pacientes. Nos preocupa la disminucion de la calidad asistencial.

​Nos preocupa que se cubran aún menos las bajas del personal, ya reducidas de por sí durante el último año. Nos preocupa que se presione a los médicos a dar altas precoces, aún a riesgo de que se produzcan reingresos. Nos preocupa que una enfermera, una auxiliar, un médico o un celador tenga que atender a mayor número de pacientes.

​Nos preocupa que los contratos del personal eventual sean aún más precarios, de mes en mes, o no estén asignados a un servicio con la dificultad que tiene esto a la hora de conocer los protocolos de los servicios, poniendo así en riesgo la seguridad de los pacientes.

​Nos preocupa que ese control del gasto de estos hospitales para que no se pasen de presupuesto, suponga un aumento en las derivaciones a clínicas y centros privados, que no tendrán ese control mensual y cuyo presupuesto es más flexible, como ya se demostró en el año 2012.

​Nos preocupa la falta de preparación de estos hospitales para facturar a quien corresponda la atención dada en ellos cuando se trata de aseguradoras, mutuas privadas o atención a pacientes correspondientes a zonas de influencia de otros hospitales en algunos casos pertenecientes a empresas privadas, sobre todo teniendo en cuenta que en el caso de que se les facture convenientemente, no lo reciben estos hospitales como ingresos, sino la Consejería de Sanidad.

​Nos preocupa que los gerentes de estos hospitales y mandos intermedios tengan un concepto de la atención sanitaria meramente económico y no asistencial, que los únicos objetivos a conseguir sean económicos y ni siquiera orientados al ahorro, sino a “controlar el gasto”. Nos preocupa que el cumplimiento de estos objetivos económicos sea su base para cobrar la productividad, que desconocemos si será una posible medida “correctiva”, si se sobrepasa el presupuesto.

​Y sobre todo nos preocupa, que los políticos que nos gobiernan no se den cuenta, que la verdadera productividad de la sanidad, es que los pacientes vuelvan a realizar su vida normal, su trabajo, sus estudios, etc. lo antes posible, no prolongando bajas de manera artificial entre listas de espera de pruebas e intervenciones quirúrgicas. Nos preocupa que no se den cuenta, o no quieran darse cuenta, de lo saludable que es para la salud una atención temprana y no tardía, cuando ya han aparecido complicaciones, también psicológicas aunque no quieran verlo, y empeoramiento del estado general como consecuencia de padecimientos prolongados.

​Por lo tanto, señores de la Consejería de Sanidad y de Economía y Hacienda, menos “control del gasto” en materia de sanidad, y más optimización de recursos públicos en su totalidad, los pacientes, sus familiares, los trabajadores y seguro que más de un empresario (sobre todo los pequeños) se lo agradecerán.

Asociación Madrileña de Enfermería AME

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