Sobre la independencia y el método del estudio de los Consejos Generales de Médicos y Enfermeras.

En AME estamos preocupados ante la reunión que el presidente del CGE y el presidente de SATSE junto con otras asociaciones de enfermería, va a tener con la ministra Ana Mato. La actitud tanto del gobierno como de la consejería de sanidad madrileña ha sido, desde que se empezaron a preocupar por la sostenibilidad del sistema público de salud (bajo la escusa de la crisis y amparados en su mayoría absoluta), la de utilizar cualquier intento de diálogo o consenso por parte de profesionales, sindicatos y organizaciones para escenificar una voluntad negociadora inexistente y seguir aplicando las medidas que unilateralmente y sin contar con nadie habían decidido de antemano.

Siendo uno de los principios fundamentales de AME, la defensa de una sanidad pública de calidad y universal, sospechamos que el estudio llevado a cabo por los Consejos Generales de Colegios Oficiales de Médicos y Enfermeras y la empresa ANALISIS E INVESTIGACION, sea utilizado por el gobierno para justificar sus medidas de recortes y copagos injustos que criminalizan a los enfermos; dudamos mucho de la representatividad de las muestras de profesionales y ciudadanos, así como los expertos seleccionados para la realización de este estudio, y desde luego, no vamos a consentir que un estudio, pagado con nuestro dinero, de quien tiene que defender nuestra profesión, sea la escusa para disminuir los derechos de los ciudadanos a una sanidad pública de calidad y universal.

Ya hace unos días, cuando algunos enfermeros recibieron la encuesta que mandó el CGE, (http://www.cge.enfermundi.com/servlet/Satellite? cid=1097662346229&id=1346236602093&pagename=SiteCGE%2FNoticia %2FTplNoticia_cge&categ=CatActualidad&idPG=1141051411357&p=1097662346229&dscateg= Actualidad&c=page) nos mostramos escépticos con la utilización que se haría de estos datos, y nos manifestamos en contra de esta encuesta, el momento y los items que en ella había que contestar: https://asociacionenfermeriamadrid.wordpress.com/2013/03/25/consejo-general-de-enfermeria-a- quien-representa-2/

Ahora, tras saber las conclusiones del estudio que llevaron a cabo, el método utilizado, y que a la enfermería solo se le preguntó sobre la privatización de la sanidad (debe ser que sobre el resto de las 85 propuestas a la enfermería no le está permitido opinar), vemos con decepción como nuevamente se pretende utilizar a la enfermería como instrumento de poder político y escenificar un consenso y un diálogo entre partes que están más cercanas ideológicamente de lo que quieren hacer pensar de cara a la galería.

Estamos totalmente en contra del método utilizado en el estudio, a saber:
Se dialoga con 80 expertos (gestores y ex-gestores sanitarios, especialistas y ex-políticos) sin determinar en qué proporción, ni en qué son especialistas los especialistas, ni la ideología política de gestores y políticos).

De ahí, salen las famosas 85 propuestas que quedaron tan bien en los medios de comunicación y se supone que son valoradas por médicos, enfermeras y ciudadanos (4.508 médicos, 2.724 enfermeros y 2.000 ciudadanos) ¿cómo se han seleccionado las muestras? No se sabe. ¿todos los participantes valoraron las 85 propuestas? A tenor de la encuesta que se le pasó a las enfermeras, no; sin embargo, parece que según el estudio, sí que han opinado las enfermeras, entonces, ¿cómo lo han hecho?.

A la hora de dar los resultados, el estudio comienza a ser farragoso y poco claro, se dan las medidas mejor valoradas, las peor valoradas, en general y según grupos de población, pero luego se cree conveniente valorarlas por bloques y ya uno se pierde en el estudio, de tal manera, que según quien mire el estudio, extraerá las conclusiones que más le interesen.

Tanto el diagnóstico que hacen de la situación del SNS, como las conclusiones a las que llegan después del estudio, tienen un gran componente ideológico, que no se corresponde con la idea de independencia que se quiere transmitir en el estudio. Ya parten de la base de que el SNS es insostenible, estamos de acuerdo que es mejorable pero una de las propuestas como es la privatización, sí que lo hace insostenible y a pesar de ser una de las peor valoradas, aún aparece en las conclusiones como que tendría que ser explorada y consensuada. Sólo la elección de los “expertos” que establecen las propuestas a valorar, indica la falta de independencia del estudio, como demuestran algunas de las propuestas:

– Regulación específica para la atención sanitaria de la población inmigrante.
– Agencia Estatal Única de Calidad, Alta Inspección y Acreditación del Sistema (supresión de
agencias regionales)
– Estrategia de potenciación del papel a desempeñar por los Consejos Generales de Médicos y
de Enfermeros (por qué será que no nos extraña)
– Posible desgravación fiscal para usuarios del aseguramiento sanitario privado
– Colaboración público-privada: PPP en la gestión sanitaria, tanto en la atención primaria,
atención especializada y atención socio-sanitaria. (No demostrado ahorro)
– Centralización y externalización de los servicios sanitarios de: radiodianóstico, laboratorios,
esterilización y la centralización y externalización de todos los servicios no asistenciales.(No
demostrado ahorro)
– Principio de “déficit cero” a nivel de centro sanitario. (Los criterios sobre necesidades deben
primar sobre los económicos)
– Sistema de movilidad y flexibilidad en la gestión de RRHH, tanto a nivel de los servicios
regionales de salud como del SNS. (Lo que nos faltaba)
– Ampliación de 35 a 37,5 horas de la jornada profesional. (Ya se ha aplicado)
– Pago de una parte del precio de los medicamentos por parte de los jubilados dejando de ser
gratuito (copago) (Ya se ha aplicado)
– Medidas punitivas a pacientes.
– Ticket moderador en urgencias.(vamos, que lo importante es que la gente no pida ayuda)
– Gratuidad de menú básico en estancia hospitalaria. Resto bajo pago.(sin comentarios)
– Pago por parte del paciente de las prótesis ambulatorias y productos dietéticos y de
transporte no urgente (en aplicación).

Estas propuestas no tienen ninguna independencia ideológica, están basadas en criterios más económicos que asistenciales, dan por supuesto que la privatización supondría un ahorro para las arcas públicas (algo que no es cierto), pretende favorecer a empresas privadas en su aplicación, y por tanto, los “expertos” consultados, no son expertos en dar calidad, sino en la destrucción de uno de los SNS más baratos y más eficaces del mundo hasta ahora.

Por lo tanto, creemos que ese estudio, como ya sospechábamos, obedece al intento de justificar “científicamente” una serie de medidas de marcado interés político y de representar ante la sociedad un intercambio de opiniones que no es tal, y que le permita al gobierno justificar las medidas que previsiblemente implantará no tardando mucho, como ya se le ha “escapado” a algunos de sus dirigentes.

Este estudio acaba con una frase “La sanidad no es un ejercicio de poder, es un servicio.”, pues a ver si se aplican el cuento.

Fdo:

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